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La poesía posterior

 

 

a Garcilaso

A partir de la publicación en 1543 de las obras de Boscán y Garcilaso (ver t10), el panorama poético se amplía sustancialmente y se enriquece al reunir y alternar la tradición castellana con la nueva poesía. El cultivo de la poesía era una norma de cortesanía, por lo que los poetas pertenecían a todos los estratos sociales. Como sucede siempre en la tradición literaria, hubo multitud de poetas mediocres, pero también algunos notables, que dieron un toque personal al curso de la poesía.

Fernando de Herrera

Fernando de Herrera (1534-1597) apenas salió de su ciudad natal y vivió modestamente de un beneficio eclesiástico.

Tuvo una excelente formación humanista y dedicó su vida a la poesía y a su crítica. Fue, según sus contemporáneos, un poeta muy riguroso consigo mismo y con los demás. Era considerado el mejor poeta de su tiempo después de Garcilaso.

En 1582 publicó una breve colección de poemas, Algunas obras, constituida por sonetos, canciones, elegías y églogas, impregnadas de petrarquismo, neoplatonismo y tradición clásica.

Fernando de Herrera expuso sus ideas estéticas, muy interesantes, en un extenso comentario a las poesías de Garcilaso: lasAnotaciones a Garcilaso de la Vega (1580).

Fray Luis de León

En vida de fray Luis sólo se publicaron cinco traducciones de odas de Horacio y de varios salmos.

Obra poética

·         Poesía original: la mayor parte está constituida por odas. La oda es una composición de tema muy variado, estrofas cortas y número indefinido de versos, aunque no suele superar el centenar.

·         Los temas de las odas de fray Luis son diversos aunque, por lo general, son los propios de la tradición estoica yneoplatónica, con acentos pitagóricos: exaltación de la virtud, dominio de las pasiones, contemplación de la armonía universal creada por un Dios músico o arquitecto.

Obra en prosa

Fray Luis fue uno de los prosistas más admirados de su tiempo. En vida publicó, en castellano, sólo dos obras:

·         De los nombres de Cristo es un tratado teológico muy complejo sobre los distintos nombres que da la Biblia a Cristo. Fray Luis pretendió hacer llegar a un público numeroso una obra teológica en lengua vulgar. Se trata de un libro admirable por su prosa y por su contenido.

·         La perfecta casada es un comentario moral a unos proverbios de Salomón sobre las mujeres casadas y sus virtudes.

San Juan de la Cruz

San Juan es un poeta que puede explicarse bastante bien dentro de su contexto poético. Para entenderlo no hay más que acudir a Garcilaso, a fray Luis y al Cantar de los Cantares. Y, sin embargo, es un poeta raro y extraño a las tradiciones por su difícil contenido: la mística.

Principales poemas

Sus tres poemas principales se compusieron inicialmente sin comentario alguno. A petición de monjas y frailes, San Juan elaboró el comentario que sirviera de guía para conseguir la unión con Dios.

Los comentarios permiten explicar los símbolos más frecuentes del proceso místico, como el de la noche, las bodas espirituales y la llama.

·         Noche oscura:

El libro consta de un poema, un comentario en prosa y un dibujo. El poema consta de liras que, puestas en boca femenina, relatan cómo una joven sale disfrazada de su casa para reunirse con el amado, a quien se entrega totalmente.

?Quedéme y olvidéme,el rostro recliné sobre el amado;cesó todo y dejéme,dejando mi cuidadoentre las azucenas olvidado?

El comentario desarrolla, verso a verso, en cuatro libros, la doctrina del proceso místico de una forma extraordinariamente bien estructurada.

·         Cántico espiritual:

Está constituido por un poema escrito en liras y un comentario en prosa.

El poema es una adaptación del Cantar de los Cantares. Como éste, se trata de un poema dialogado entre la Esposa y el Esposo, a quien ella va buscando por montes y valles hasta que logra reunirse con él y entregarse a sus brazos.

·         Llama de amor viva:

Es un poema compuesto por seis liras de seis versos. Se trata de una especie de oda a la llama que el poeta siente en su pecho al unirse con la Trinidad.

Poemas menores

Compuso San Juan otros poemas breves, sin comentario, que pertenecen al mismo universo simbólico y místico que los tres anteriores y que se entienden mejor si se conocen los comentarios de éstos.

 

 

 

 

 

Poesía

          épica

 

                 y lírica

 

 

De la mitología a la literatura

La mitología antigua consiste en un conjunto de leyendas y relatos, de trasfondo religioso, protagonizados por dioses y héroes. En sus orígenes pretendían servir para explicar los fenómenos de la naturaleza y los hechos del pasado. Aunque esta función sea cubierta después por la filosofía y la historia (ver t47), los mitos pervivirán, gracias a su belleza literaria y a sus apasionantes tramas, que serán fuente de inspiración para la creación literaria.Y no sólo en época griega, sino hasta nuestros días.

La amplitud y complicación de los mitos griegos hizo necesario recopilarlos y sistematizarlos. De ello se encargó Hesíodo (s.VIII a. C.). Sus principales obras son:

·         Teogonía: poema donde se relatan los mitos del origen del mundo y se resume el parentesco entre los dioses.

·         Los trabajos y los días: poema de intención moral que exalta el trabajo y la justicia. Incluye consejos sobre las labores agrícolas.

La poesía épica

La nobleza griega era muy aficionada a escuchar las heroicas hazañas guerreras de sus antepasados, con las que se identificaban. Los poemas épicos (de la palabra griega epos, «narración») que las relataban eran compuestos y transmitidos oralmente por unos poetas itinerantes, llamados aedos o rapsodos.

Los temas fundamentales de estos poemas estaban relacionados con las leyendas de la guerra de Troya: los griegos sitiaron esta ciudad después de que el príncipe troyano Paris raptara a la hermosa Helena, esposa del rey griego Menelao.Tras muchos años de luchas, los griegos consiguieron conquistar la ciudad fingiendo su retirada y ocultándose en un caballo de madera.

Otro tema era las dificultades del regreso de los héroes a sus tierras. En general, la épica se caracterizaba por:

·         Repetición de fórmulas y adjetivos.

·         Uso abundante de la comparación.

·         Minuciosas descripciones.

 

Crátera griega con escena de banquete (Museo Arqueológico, Madrid). Los griegos, como después los romanos, comían reclinados y solían acompañar sus banquetes con música y recitación de poemas épicos y líricos.

Los grandes poemas homéricos

La mayoría de los poemas épicos griegos se han perdido, pero se conservan dos extensas obras compuestas por Homero (s.VIII a. C.):

·         La Ilíada, que narra un episodio de la guerra de Troya (Ilión, en griego). El principal héroe griego, Aquiles, enfrentado con el jefe Agamenón, se retira del combate. Ello favorece en la lucha a los troyanos, pero tras la muerte de su amigo Patroclo, Aquiles regresa y mata al jefe enemigo, Héctor. Los dioses participan activamente en la acción tomando partido por uno u otro bando.

·         La Odisea, que relata el largo viaje de Ulises (Odiseo, en griego) desde Troya hasta su patria, Ítaca. Gracias a su ingenio consigue superar numerosas aventuras entre seres fantásticos, como sirenas o cíclopes. A su regreso, deberá enfrentarse a varios nobles que pretenden casarse con su esposa Penélope y usurpar la corona.

La poesía lírica

Si la poesía épica narra los hechos gloriosos del pasado, la poesía lírica se ocupa de los sentimientos e inquietudes del presente. Su nombre se debe a que los poemas se cantaban acompañados por una lira o flauta. La época dorada de la lírica griega abarca del siglo VII al V a. C. y pueden distinguirse dos grandes grupos:

·         Lírica coral: largas y complejas composiciones, destinadas a ser cantadas por un coro en fiestas religiosas, funerales, bodas u otras celebraciones. Su mayor representante es Píndaro (s.VI-V a. C.), famoso por sus poemas en honor a los vencedores olímpicos.

·         Lírica individual: poemas más breves, de recitación individual. Sus temas son morales o satíricos (como Arquíloco, s. VII a. C., que se burla del heroísmo), pero sobre todo expresan la subjetividad del poeta: así, Anacreonte (s.VI-V a. C.) canta a los placeres de la vida y Safo (s.VII a. C.), al amor.

 

 

Tropos y figuras retóricas

Gran parte de "lo poético" de un poema viene de los tropos y otras figuras retóricas tradicionales. Todo el mundo conoce la metáfora y el símil, pero hay literalmente docenas de tropos y figuras. He aquí algunos de los más importantes y frecuentemente usados:

Aliteración. Repetición de un sonido

un no sé qué que queda balbuciendo

Anáfora: Repetición de una palabra al comienzo de versos poéticos seguidos.

¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que el alborada!
¡Oh noche que juntaste

Antítesis: La yuxtaposición de términos contradictorios.

...ya que tengo
blanca mi color morena.

Apóstrofe: Recurso en que el poeta se dirige directamente a una segunda persona: tú, vosotros, Ud., Uds.

No sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada

Asíndeton. Supresión del uso de la palabra "y".

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso....

Clímax, o gradación. Una serie de términos o conceptos que siguen una progresión ascendente o descendente.

en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada

Epíteto. Adjetivo antepuesto al sustantivo que expresa alguna cualidad inherente del sustantivo; por ser de cierta manera innecesaria, enfatiza el concepto.

la blanca nieve

Hipérbaton. Alteración del orden lógico de las palabras o de las frases.

Donde espumoso el mar sicilïano
el pie argenta de plata al Lilibeo...
pálidas señas cenizoso un llano...
del duro oficio da.

Hipérbole. Exageración.

Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera....

Imagen. Representación de una cosa determinada por medio de detalles evocativos.

Al salir de Vivar, tuvieron la corneja diestra,
y entrando en Burgos, tuviéronla siniestra.

Metáfora. Alusión a una cosa por medio de otra a fin de evitar el nombre cotidiano. Implica un símil en que se suprime el comparativo "como" e incluso el objeto mismo comparado.

De este, pues, formidable de la tierra bostezo (= cueva)

Metonimia. Alusión a una cosa por medio de una parte o característica de la cosa misma.

Aquel país fue su cuna y su sepulcro

Onomatopeya. Uso de palabras que producen un sonido semejante a la cosa descrita.

verde mosca, zumbándome en la frente

Paradoja: Semejante a la antítesis, la paradoja es la expresión de una proposición lógicamente imposible por incluir tesis contradictorias.

Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero,
que muero porque no muero

Perífrasis (Circunlocución):

adonde me esperaba
quien yo bien me sabía....

Polisíndeton. Uso repetido e innecesario de la palabra "y".

como se quedan los lagos y las montañas y las santas almas sencillas

Prosopopeya. Personificación.

veloz saeta ... que mordió aguda

Quiasmo. La repetición de palabras o conceptos en un orden específico: 1 2 2 1.

apenas llego cuando llego a penas.

Repetición. Repetición de una palabra o una imagen.

¡Oh campo! ¡Oh monte! ¡Oh rió!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!

Símil. Comparación explícita de una cosa con otra por medio de la palabra "como." Expresa similaridad entre unidades, a diferencia de la metáfora que expresa identidad entre unidades.

Como el ave sin aviso,
o como el pez, viene a dar
al reclamo o al anzuelo.

Sinécdoque. Un tipo de metonimia específico. Los sinécdoques más comunes son la parte por el todo y el todo por la parte.

Asistieron diez almas al concierto

Sinestesia. La descripción de una experiencia sensorial en términos de otro sentido.

y el amarillo olor del cloroformo

Topos. Lugar común, expresión usada demasiado frecuentemente,

tus ojos como dos lagunas azules

 

LA  JARCHA

  

Una jarcha (en árabe, خرجة jarŷa, "salida" o "final") es una composición lírica popular de la Hispania musulmana, que constituía la parte final de la moaxaja, de la que existen ejemplos desde el siglo X-XI. Las jarchas están compuestas en dialecto hispanoárabe coloquial, o en la lengua romance que utilizaban los andalusíes, impropiamente llamada mozárabe. Fueron escritas por poetas cultos árabes y judíos que tomaban como modelo la lírica románica tradicional. Pudieron recogerlas del folclore popular, o bien adaptarlas a sus necesidades métricas (pues debían integrarse en la moaxaja) o bien componerlas de nueva creación, a partir de moldes tradicionales. Su importancia radica en que son el documento más antiguo que se conoce de poesía en lengua romance.


La moaxaja (procedente del árabe
موشحة muwaššaa (o muwashshaha), que significa collar) es un tipo de poema culto que tuvo su momento de esplendor en Al-Ándalus entre los siglos IX y XII. Los árabes habían traído consigo un modelo lírico del siglo IV, la qasida, que constaba de largos versos emparejados monorrimos adecuados para la trasmisión oral por el maestro. Es el tipo de verso en que está escrito el Corán

 

Jarcha en mozárabe:

¡Tanto amare, tanto amare,

habib, tant amare!

Enfermeron olios nidios,

e dolen tan male.

Traducción al castellano:

¡Tanto amar, tanto amar,

amado, tanto amar!

Enfermaron [mis] ojos brillantes

y duelen tanto.


Jarcha

Vayse meu corachón de mib.

Ya Rab, ¿si me tornarád?

¡Tan mal meu doler li-l-habib!

Enfermo yed, ¿cuánd sanarád?


Traducción al castellano:

Mi corazón se va de mi.

Oh Dios, ¿acaso volverá a mí?

¡Tan fuerte mi dolor por el amado!

Enfermo está, ¿cuando sanará?

 

LA POESIA DEL

SIGLO XV

 

 

 

La poesía del siglo XV aparece recopilada en cancioneros ( desde el Cancionero de Baena hasta el Cancionero General en 1511). En estos cancioneros se recoge la producción de la mayoría de esos poetas, pertenecientes todos a la nobleza.

La poesía era muy apreciada por la nobleza y de ahí su proliferación. Se trata de una poesía culta, que servía de entretenimiento, y que se acompañaba en ocasiones de la música. Las modas poéticas comienzan a fluctuar. La escuela gallego- portuguesa  fue sustituida paulatinamente por la castellana. Así cuando don Pedro, conde de Barcelos, lega a Alfonso XI un libro de canciones, todos los poetas incluidos escriben en gallego-portugués, aunque sean de origen castellano o aragonés; sin embargo, ya en el Cancionero de Baena, la mayoría escriben en castellano.

 

 Recordemos que al trono aragonés llegó la  casade Trastámara ( 1412), reinante en Castilla desde 1360, lo que provocó un acercamiento entre la nobleza de Aragón y la castellana. Esa corte ya había recibido la influencia del Humanismo desde la segunda mitad del XIV, con poetas de la talla de Bernat Metge. Por otra parte la separación de Portugal, también produjo ese desplazamiento del área de influencia. Un ejemplo de ese cambió se produce en la naturaleza de las composiciones, algunas de las cuales disociaban música y letra, dando cabida a nuevas formas, como los dezires, composiciones más largas, que presentaban unos niveles de significado más elaborados al dar cabida a la alegoría, parafraseando el éxito procedente de Italia de la Commedia dantesca y los Trionfi de Petrarca.

 

 

 

  Uno de los pasos de la renovación fue la separación de música y letra, que hasta el XIV habían estado unidas, lo que permitió que hubieran composiciones poéticas destinadas a la lectura y no al canto como los dezires. Eran composiciones que alargaban su contenido y extensión y que buscaban distintos niveles de de significado a través de la alegoría. En esta nueva modajugo un papel importante el éxito de la Commedia dantesca y de los Trionfi de Petrarca.

 Consideramos que todavía existían poetas que vacilaban entre las viejas

 

 

tendencias y los nuevos moldes, como Villasandino; sin embargo, un poeta como Francisco Imperial asimila ya las nuevas tendencias, usa la alegoría, incluso llega a probar el endecasílabo aunque su innovación no cuaja puestoque no es capaz de asimilar las pautas acentuale.

  

 

El Cancionero de Palacio se comprometió de forma más eficaz con la poesía innovadora de los nobles de la corte. Hasta el tamaño del mismo ha variado. Frente a las dimensiones de la colección del Cancionero de Baena, el de Palacio mide la mitad. Por otra parte, en este cancionero encontramos dibujos obscenos o escabrosos que interpretan de forma peculiar el doble sentido de algunas de las canciones que habían pertenecido a la tradición "casta" del amor cortés, lo que evidencia el cambio de punto de vista y el valor crítico. Al cancionero de Palacio le suceden otros. Tres, por ejemplo, aparecen entre los años 1442 y 1445 y en 1511 aparece el Cancionero General compilado por Hernando del Castillo. En el prólogo el autor manifiesta su interés por reunir y conservar cuantos textos poéticos le hubiesen llegado desde 1490. Sin embargo, en esa compilación también hallamos lagunas, pues faltan textos que habían circulado impresos a fines del XV y un gran número de los poetas son

 

 

amigosdel compilador y pertenecen al reino de Valencia.

 

Debe ser el autor más antiguo del Cancionero de Baena. En su escasa obra de atribución segura, alternan las canciones escritas en gallego con otras donde incluso el gallego y el castellano se entremezclan inseparablemente. El personaje ha

 

 

interesadosiempre por las leyendas en torno a su muerte que lo convierten en personaje famoso.  Pronto su muerte se convirtió en un mito. Aparece en el Infierno de los enamorados del marqués de Santillana, e incluso en la Glòria d´amor de Fra Robabertí.

  

Sus  composiciones aparecen a mediados del XIV. Canta la consabida crueldad del Amor y sus armas. Contra las armas del amor  no vale el linaje noble del amador ni tampoco la virtud o gentileza de la dama: el amor los vuelve en un lance de desventura cuyo lazo es la impotencia ante la fuerza de los sentimientos. El galardón es la muerte

 

 

  

Amor cruel y brioso,

mal haya la tu alteza,

pues non fazes igualeza

seyendo tan poderoso.

Abaxóme mi ventura,

non por mi merecimiento,

Pe por ende la ventura

púsome en grant tormento.

Amor, por tu fallimiento

e por la tu grant crueza,

mi coraçón con tristeza

es puesto en pensamiento.

Rey eres sobre los reyes,

coronado emperador,

do te plaze van tus leyes,

todos han de ti pavor;

e pues eres tal señor,

non fazes comunaleza,

si entiendes que es proeza

non soy ende judgador.

So la tu cruel espada

todo home es en homildança,

 toda duena mesurada

en ti debe haver fiança;

con la tu briosa lança

ensalzas toda vileza,

e abaxas la nobleza

de quien en ti hobo fiança.

 

 

 

LA PRIMERA

ESCRITURA

DEL NUEVO

MUNDO

Los olmecas, forjadores de una cultura precolombina asentada en México entre el año 1500 y el 800 antes de Cristo, habrían empezado a utilizar una primitiva forma de escritura hace 2.640 años, con tres siglos de antelación de lo aceptado hasta

ahora para el uso de palabras escritas en las culturas mesoamericanas

WASHINGTON. Los olmecas -la cultura que sirvió como cimiento e inspiración para las grandes civilizaciones precolombinas de México y América Central- continúa rompiendo moldes pioneros cientos de años después de haber desaparecido. Nuevas evidencias publicadas en el último número de la revista «Science» demuestran que este influyente pueblo habría empezado a utilizar una primitiva forma de escritura hace 2.640 años, con tres siglos de antelación de lo aceptado hasta ahora para el uso de palabras escritas en el Nuevo Mundo.

Las sorprendentes trazas de comunicación escrita han sido encontradas por un equipo de investigadores norteamericanos en la zona mexicana de Tabasco, base de la cultura Olmeca, desarrollada entre los años 1500 y 100 antes de Cristo. El descubrimiento confirma que estos nativos habrían sido los primeros de la región en formalizar un sistema de escritura y su propio calendario. Lo que desbanca a la cultura Zapoteca como los precursores de esta forma de comunicación en toda la América precolombina.

Estas conclusiones se basan en un cilindro de cerámica con relieves para imprimir y fragmentos de una placa de piedra, piezas encontradas en excavaciones en la rica zona arqueológica conocida como La Venta. Según el equipo dirigido por la profesora Mary Pohl, de la Universidad Estatal de Florida, resultaba bastante extraño que una cultura como la olmeca que tanto se adelantó tanto en cuestiones de vida urbana, organización política y arquitectura monumental no hubiera avanzado también en el terreno de la comunicación escrita.

La estampa del llamativo cilindro sí que ha sido identificada claramente como un pájaro con una serie de signos que emanan de su pico. Entre los signos más llamativos destaca uno en forma de «U», que en periodos posteriores ha sido utilizado por algunas culturas precolombinas para representar el concepto de autoridad. Otro signo («3 Ajau») recuerda una fecha especifica utilizada dentro del calendario utilizado por los Mayas.

Estos indicios han dado pie a la hipótesis de que el mensaje que emana de este misterioso pájaro es el nombre de un rey, dada la costumbre de estas culturas de utilizar la fecha de nacimiento como nombre personal

EL PRIMER POEMA

DE AMOR

En 1880 se desenterró en Nippur (la región que hoy ocupa Irak) una pequeña tabla con las primeras palabras de una persona enamorada de hace más de 4000 años. Este primer poema se expone este mes en el Museo del Antiguo Oriente:

“Novio mí­o, próximo a mi corazón, grandiosa es tu belleza. Me has cautivado, déjame presentarme temblorosa ante ti. Novio mí­o, seré llevada al dormitorio. Novio mí­o, has obtenido placer de mí­. Cuéntale a mi madre, que te dará delicias; también a mi padre, que te dará obsequios.”

ESTAMBUL (The New York Times).- Esta antigua tabla sumeria, que fue desenterrada a fines de la década de 1880, en Nippur (la región que hoy ocupa Irak), estaba guardada en una de las esquinas del museo hasta que este año una empresa decidió incluirla en una promoción por el Dí­a de los Enamorados.

El poema aparece junto a documentos sumerios, como un fallo judicial del año 2030 a.C. de disolución de un compromiso e informes sobre un homicidio. A pesar de su antigüedad, todas han pasado casi inadvertidas para la mayorí­a de los visitantes del museo hasta que la empresa proporcionó los fondos para transformar el poema en la pieza central de una exposición especial.

El escrito es la letra de una balada subida de tono y en la que una religiosa le declara su amor a un rey, aunque se cree que, en realidad, las palabras son el guión de una fábula protagonizada por una religiosa y el rey Su-Sin. Ella representa a Inanna, la diosa del amor y la fertilidad, y el rey, a Dumuzi, el dios de los pastores, en la ví­spera de su casamiento.

 

 

 

La Ilíada

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La Ilíada (en griego antiguo λιάς: Iliás; en griego moderno Ιλιάδα: Iliáda) es una epopeya griega y el poema más antiguo escrito de la literatura occidental. Se atribuye tradicionalmente a Homero. Compuesta en hexámetros dactílicos, consta de 15.693 versos (divididos por los editores, ya en la antigüedad, en 24 cantos o rapsodias) y su trama radica en la cólera de Aquilesνις, mênis). Narra los acontecimientos ocurridos durante 51 días en el décimo y último año de la guerra de Troya. El título de la obra deriva del nombre griego de Troya, Ιlión.

Tanto la Ilíada como la Odisea fueron consideradas por los griegos de la época clásica y por las generaciones posteriores como las composiciones más importantes en la literatura de la Antigua Grecia y fueron utilizadas como fundamentos de la pedagogía griega. Ambas forman parte de una serie más amplia de poemas épicos de diferentes autores y extensiones denominado ciclo troyano; sin embargo, de los otros poemas, únicamente han sobrevivido fragmentos.

La fecha de su composición es controvertida: la opinión mayoritaria la sitúa en la segunda mitad del siglo VIII a. C., pero hay algunos estudiosos que pretenden situarla en el siglo VI a. C., mientras otros defienden que hay algunas partes del poema que deben ser muy anteriores, como el catálogo de naves del canto II.

Por otro lado, la mayoría de la crítica opina que el canto X, denominado Dolonia, es una interpolación tardía, puesto que no parece tener conexión con el resto del poema ni hay referencias a sucesos narrados en este canto en el resto del poema. Pero también hay algunos estudiosos que defienden su autenticidad.

Tanto la Ilíada como la Odisea se atribuyen generalmente a un mismo poeta, Homero, quien se estima que pudo vivir en el siglo VIII a. C., en Jonia (hoy región de Turquía). No obstante, se discute su autoría, e incluso la misma existencia de Homero así como la posibilidad de que ambas obras hayan sido compuestas por la misma persona. Estas discusiones se remontan a la antigüedad grecolatina y han continuado durante la época moderna. El siglo XX no ha cerrado ese debate.

      ODISEA

La Odisea (en griego: δύσσεια, Ódýsseia) es un poema épico griego compuesto por 24 cantos, atribuido al poeta griego Homero. Se cree que fue escrito hacia el siglo VIII a. C., en los asientos que Grecia tenía en la costa oeste del Asia Menor (actual Turquía asiática). Según otros autores, la Odisea se completa en el siglo VII a. C. a partir de poemas que sólo describían partes de la obra actual. Fue originalmente escrita en lo que se ha llamado dialecto homérico. Narra la vuelta a casa del héroe griego Odiseo (Ulises en latín) tras la Guerra de Troya. Odiseo tarda diez años en regresar a la isla de Ítaca, donde poseía el título de rey, período durante el cual su hijo Telémaco y su esposa Penélope han de tolerar en su palacio a los pretendientes que buscan desposarla (pues ya creían muerto a Odiseo), al mismo tiempo que consumen los bienes de la familia.

La mejor arma de Odiseo es su mētis o astucia. Gracias a su inteligencia —además de la ayuda provista por Palas Atena, hija de Zeus Cronida— es capaz de escapar de los continuos problemas a los que ha de enfrentarse por designio de los dioses. Para esto, planea diversas artimañas, bien sean físicas —como pueden serlo disfraces— o con audaces y engañosos discursos de los que se vale para conseguir sus objetivos.

El poema es, junto a la Ilíada, uno de los primeros textos de la épica grecolatina y por tanto de la literatura occidental. Se cree que el poema original fue transmitido por vía oral durante siglos por aedos que recitaban el poema de memoria, alterándolo consciente o inconscientemente. Era transmitida en dialectos de la Antigua Grecia. Ya en el siglo IX a. C., con la reciente aparición del alfabeto, tanto la Odisea como la Ilíada pudieron ser las primeras obras en ser transcritas, aunque la mayoría de la crítica se inclina por datarlas en el siglo VIII a. C. El texto homérico más antiguo que conocemos es la versión de Aristarco de Samotracia (siglo II a. C.). El poema está escrito usando una métrica llamada hexámetro dactílico. Cada línea de la Odisea original estaba formada por seis unidades o pies, siendo cada pie dáctilo o espondeo. Los primeros cinco pies eran dáctilos y el último podía ser un espondeo o bien un troqueo. Los distintos pies van separados por cesuras o pausas.

Eneida

La Eneida (en latín: Aeneis) es una epopeya romana escrita por Publio Virgilio Marón, más conocido como Virgilio, en el siglo I a. C. La obra fue escrita por encargo del emperador Augusto, con el fin de glorificar, atribuyendo un origen mítico, al Imperio que con él se iniciaba. Con este fin, Virgilio elabora una reescritura, más que una continuación, de los poemas homéricos, tomando como punto de partida la guerra de Troya y su destrucción, y colocando la fundación de Roma como un acontecimiento ocurrido a la manera de los legendarios mitos griegos.

Se suele decir que Virgilio, en su lecho de muerte, encargó quemar la Eneida, ya fuera porque deseaba desvincularse de la propaganda política de Augusto, o bien porque no consideraba que la obra hubiera alcanzado la perfección que el poeta quería.[1]

La obra consta de casi diez mil hexámetros dactílicos, divididos en doce libros, que a su vez se pueden dividir en dos partes; los 6 primeros que narran los viajes de Eneas hasta llegar a Italia, al estilo de la Odisea, y los 6 últimos que narran sus conquistas en Italia, al estilo de la Ilíada y del Ciclo troyano:

Eneas, príncipe de Dardania, huye de Troya tras haber sido quemada ésta por el ejército aqueo, llevándose a su padre Anquises y a su hijo Ascanio. En el camino Creúsa se pierde definitivamente y su fantasma dice a Eneas que no vierta amargas lágrimas por ella, pues le estaba aparejado por el destino una esposa de sangre real.

Juno, rencorosa todavía con toda la estirpe troyana, trata de desviar por todos los medios a la flota de supervivientes de su destino inevitable, Italia. Las peregrinaciones de Eneas duran siete años, hasta que llegado el último es acogido en el reino emergente de Cártago, gobernado por Dido o Elisa de Tiro. Por un ardid de Venus y Cupido, Dido se enamora perdidamente de Eneas y tras la partida de éste por orden de Júpiter, se quita la vida, maldiciendo antes a toda la estirpe venidera de Eneas y clamando el surgimiento de un héroe vengador: de esta forma se crea el cuadro que justifica la eterna enemistad entre dos pueblos hermanos, el de Cartago y el de Roma, lo que devendría en las guerras púnicas.

En su camino hacia Italia se le aparece el alma de su padre Anquises que le pide que vaya a verlo al Averno: Eneas cede y acompañado de la Sibila de Cumas recorre los reinos de Plutón y Anquises le muestra toda la gloria y pompa de su futura estirpe, los romanos.

Llegados por fin los troyanos a Italia contactan con el rey Latino, quien los recibe pacíficamente, y recordando una antigua profecia sobre que su hija Lavinia se casaría con un extranjero, decide aliarse con Eneas y darle a Lavinia por esposa.

Turno, rey de los rútulos, primo y pretendiente de Lavinia, trastornado por las Furias, declara la guerra a Eneas. Los dos ejércitos adquieren aliados y se enfrentan fieramente, ayudados los troyanos por Venus y los rútulos por Juno, sin que Júpiter intervenga. Se producen muertes en ambos bandos y finalmente Eneas mata a Turno.

POESIA

DEL

SIGLO XVIII

Aunque existen diferentes enfoques y opiniones diversas, la poesía del primer tercio del siglo XVIII, continúa las tendencias de finales del anterior. La huella de Góngora es palpable en numerosos autores que imitan aún su estilo y su técnica.
 
   Esta corriente se llama generalmente posbarroca y se observa todavía a mediados del siglo XVIII.
 
   Entre los poetas más nombrados debe recordarse, en primer lugar, al sevillano Gabriel Álvarez de Toledo (1662-1714), por sus sonetos en la línea de Quevedo.
 
Sus poesías fueron editadas en 1744 por alguien que merece figurar en este epígrafe, Diego Torres Villarroel (1694-1770).

 

 

En segundo lugar, al toledano Eugenio Gerardo Lobo (1679-1750), autor de una poesía festiva y desenfadada, en verso de arte menor. Publicó por primera vez sus obras en 1713.
 
    2.-  Pronto leeremos una poesía nueva. Participa de la anterior, pero muestra un gusto por lo minucioso y lo delicado.
 
   Se impregna ésta de un erotismo tenue y un hedonismo manifiesto: es la poesía rococó.
   Con ella estamos ante un tipo de poesía ilustrada de una época que algunos autores consideran neoclásica, nombre que nosotros reservamos aquí para otra corriente.

 

   Citaremos a Alonso Verdugo Castilla, Conde de Torrepalma, (Jaén, 1706-1767), fundador de la Real Academia Española y de la Academia de la Historia. Destacó en la poesía de tema mitológico y clásico.
 
   Amigo suyo fue el sacerdote granadino José Antonio Porcel (1715-1794), miembro de las mismas academias, que cultivó igualmente la fábula mitológica, aún heredera de la tradición gongorina y garcilasiana.
 
   Con todo, es necesario recordar que gran parte de esta poesía rococó es obra de poetas ilustrados, que cultivarán géneros más progresistas que la anacreóntica.

 

 

    3.-  La Poética (1737) del aragonés Ignacio de Luzán (1702-1754), debe citarse como uno de los textos que más influyó sobre la poesía ilustrada de su época.
 
   Aunque escrita en prosa, establece una serie de principios para encauzar la literatura posterior en verso: sencillez en la forma, frente a las exuberancias posbarrocas; elevación estilística sin excesos ornamentales; utilidad de los temas tratados, etc. Luzán seguirá los principios horacianos del Arte poética y propondrá una primera reforma de la poesía española, inspirada, aunque no anclada, en las modas francesas que dominan este siglo.
 
   Su práctica poética no está, sin embargo, a la altura de su teórica. Escribió poemas épicos y alegóricos que, pese a mostrar un nuevo enfoque del tema, no ofrecieron modelos de verdadero interés a las generaciones posteriores.